Aviso: este artículo habla abiertamente de violaciones
No puedes acosar a alguien hasta que se rinda y se acueste contigo. Bueno, técnicamente sí que puedes, pero eso te convertiría en un violador. Esta es una de esas ideas malísimas que vemos una vez y otra en los medios de comunicación. Seguro que lo has visto en series y las películas: esa escena donde hay una chica sentada en la cama con pinta de sentirse incómoda que le dice a su novio que no quiere acostarse con él, y él insiste y suplica diciendo “vamos…”, “¿es que no me quieres?, “¿por qué no?”. A menudo, ella se rinde. Más frecuentemente aún, se trata este comportamiento como algo cómico. Deberíamos reflexionar sobre el mensaje que se está transmitiendo a los jóvenes: que su “no” no es lo suficientemente bueno, que deben explicar su “no” para que sea válido (“pero, ¿por qué no quieres follar conmigo?”). Sencillamente, se le está diciendo que sus propios deseos sobre lo que se le hace a su cuerpo no importan, que está bien presionar de esta manera a otras personas y que está bien ignorar lo que ellas quieren. Pero no lo está.
Esta es la mentalidad que lleva a las violaciones de conocidos y a las violaciones en el matrimonio. Solo porque alguien ha aceptado tener una cita contigo, ser tu novio / novia / pareja o incluso casarse contigo, no significa que tengas derecho a usar su cuerpo como te parezca. Nadie te debe sexo nunca, y tener una relación con alguien no cancela su derecho a decir “no”.
Esta es otra escena que solemos ver en las películas: los personajes van a una fiesta esa noche y uno de ellos se alegra de que “¡va a haber un montón de tías borrachas!”, porque en teoría es más fácil follarse a chicas borrachas. Este tipo de comportamiento depredador (buscar activamente personas que no están en condiciones de negarse) refleja una mentalidad de violador. Los violadores saben que es menos probable que la gente se tome en serio a una víctima que ha estado bebiendo: es su comportamiento el que va a ser puesto bajo sospecha (“¿¡por qué fuiste a la fiesta sola!?”). El violador lo sabe, y sus víctimas probablemente lo saben también, lo que incluso puede llevarles a no denunciar nunca jamás.
A no ser que sea obvio (has preguntado, la otra persona responde entusiasmada a tus caricias, o te han dicho directamente “sí, me gustaría acostarme contigo”), tienes que tomártelo como un “no”. Si está callada, es “no”. Si está completamente quieta, es “no”. Si no te está besando, si no está respondiendo, es “no”. Si dicen “no estoy segura…”, “no sé…”, “espera…” o alguna otra respuesta que implique duda, es “no”. Y tienes que tomártelo como la última respuesta porque, como explicamos en el primer punto, no puedes suplicarle a alguien hasta que se rinda. Si al final cambia de opinión (por sí sola, sin insistencia por tu parte), estoy segura de que te lo hará saber. Pero por ahora, tienes que desistir y dejarle sola.
Esto se aplica a las situaciones obvias como las violaciones a punta de cuchillo o de pistola, pero también cuenta si les intimidas sin necesidad de usar un arma. Retorcerles el brazo, acorralarles en una esquina, decirles que no les llevarás en coche a casa a no ser que hagan lo que tú quieres. El consentimiento se da de manera voluntaria, no se arranca de alguien a base de asustarle.
Es terrible tener que explicar esto, pero en muchas ocasiones los violadores se aprovechan de gente que está inconsciente. Ponerle las manos encima a alguien que se ha quedado dormido en un sofá durante una fiesta es violación*. Aprovecharse disimuladamente de alguien dormido es violación. Si no están, en fin, conscientes, no pueden decir “sí, quiero” y eso lo convierte en violación.
El consentimiento es activo: debe ser reafirmado constantemente. Quizás se acostó contigo aquella vez en aquella fiesta, pero eso no significa que puedas hacer uso de su cuerpo para siempre, porque a lo mejor solo quería que ocurriera una vez. El consentimiento no es algo que puedas asumir bajo ninguna circunstancia y puede retirarse sin previo aviso, incluso en mitad de un acto sexual. También es importante recordar que el hecho de que alguien haya consentido a una práctica sexual no implica consentimiento para todas las prácticas sexuales. Si quieres probar algo nuevo, tienes que preguntar.
Si quieres liarte con alguien tienes que preguntarle a ella, no a su minifalda. La gente a menudo comete el error de asumir que alguien que se viste de manera provocativa tiene que estar deseando sexo, pero esta idea es un subproducto del sexismo. Es esa mentalidad de “las mujeres son mi propiedad” que lleva a los violadores a pensar “si va vestida así, seguro que lo hace para mí”. Ni siquiera se les ocurre pensar que a lo mejor lleva un vestido con escote porque le gusta a ella.
Te habrás dado cuenta de que este artículo es una lista incompleta, porque esta no es la última palabra sobre lo que no es consentimiento y a veces estas cosas tienen que tratarse caso por caso. El consentimiento sexual es entusiasta, otorgado libremente, sin presiones ni miedos. El consentimiento es escuchar a tu pareja, fijarte en su lenguaje corporal, y preguntar “¿esto está bien?” , “¿te gusta?”. Y el contacto sexual sin consentimiento es violación. Si no estás seguro de si la otra persona está consintiendo o es capaz de consentir, entonces para.
* (Nota de la traductora: según la legislación española, aprovecharse sexualmente de alguien dormido o inconsciente es un delito de abuso sexual).
]]>No estoy diciendo que las representaciones visuales sean totalmente inocentes, ni justificables bajo el paraguas de “es una obra de ficción”.
No estoy diciendo que la cultura de la violación no exista, ni que vivamos en una sociedad igualitaria donde el feminismo ya no tenga sentido.
No estoy diciendo que no debamos hablar de la violencia sexual, ni que no debamos gritar bien alto que ni una sola agresión es aceptable.
Lo que estoy diciendo es que hablar de problemas complejos requiere matices. Requiere análisis serios. Requiere establecer la fiabilidad de las fuentes antes de hacer afirmaciones descabelladas. Requiere pedir que se invierta más tiempo y recursos en investigar las cifras y las causas de la violencia sexual. Requiere reconocer que los hombres también pueden ser y son víctimas de violaciones. Requiere huir de titulares fáciles como el de que en la India se produce una violación cada 20 minutos.
La violencia sexual es un tema muy serio. Recurrir al sensacionalismo no sólo no ayuda a las víctimas, sino que trae el descrédito sobre quienes luchan cada día contra este problema. Hablemos, por favor, de violencia sexual, alto, claro y sin eufemismos… pero tengamos cuidado con los teléfonos rotos.
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La inventora de Rape-Axe demuestra su funcionamiento. Fuente: http://awwman.net
En palabras de su creadora, la doctora Sonnet Ehlers, Rape-Axe (en inglés, “hacha de violación”) es “un instrumento medieval para defenderse de un acto medieval”. Este peculiar dispositivo anti violación, inventado en Sudáfrica, consiste en un condón femenino provisto de dientes que se inserta de modo similar al de un tampón. Cuando se produce la penetración los dientes de su parte interior se clavan en el pene del agresor, de manera que el dolor le incapacita temporalmente y permite a la víctima huir. El daño que produce en el pene no es permanente, pero una vez puesto no es posible quitarlo sin asistencia médica. El agresor, incapaz de orinar e incluso de caminar normalmente, se ve obligado a acudir al médico y de esta forma su identificación es inevitable.
Rape-Axe fue patentado en 2005 y se popularizó en 2010, cuando se repartieron 30.000 unidades coincidiendo con el Mundial de Fútbol. Se diseñaron varios planes para su comercialización, pero a día de hoy aún no está disponible para el público general… probablemente debido a la controversia que ha generado. Y es que los detractores de Rape-Axe han sido muy claros a la hora de manifestar sus objeciones:
Pero Rape-Axe no pretende ser una solución mundial al problema de las violaciones, ni está concebido para comercializarse en países como el nuestro. Surge en Sudáfrica, el Estado con mayor ratio de violaciones del mundo según la ONU. En un estudio publicado en 2009, un 28% de los hombres sudafricanos admiten haber cometido al menos una violación. Para muchos, se trata de una experiencia de grupo, un ritual “de hombres” compartido con los amigos. Creencias extendidas como que la violación puede curar el SIDA o convertir a una lesbiana en heterosexual no ayudan precisamente a erradicar el problema.
En una situación así, los defensores de Rape-Axe sostienen que es urgente tomar medidas contra las violaciones, ya que sencillamente no hay tiempo para esperar a que las actitudes en torno a la violencia sexual cambien antes de atajar el problema. Ante la acusación de que puede llevar al agresor a actuar de manera violenta, su creadora sostiene que los agresores ya son violentos sin necesidad de que la víctima les provoque y que, por desgracia, muchas víctimas de violación son asesinadas aunque no hayan tratado de defenderse. Así, Rape-Axe cumple una doble función: el miedo verse literalmente “atrapado” puede hacer que el agresor se lo piense dos veces antes de actuar y, en caso de que lo peor ocurra, facilita que acabe pagando por su crimen.
No cabe duda de que Rape-Axe no es una herramienta eficaz para prevenir las violaciones, pero lo que sí puede hacer es dejar claramente identificado al verdadero culpable: el violador. El mensaje no podría estar más claro.
¿Qué opinas de Rape-Axe? ¿Te parece una solución acertada?
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Hoy me gustaría compartir esta campaña del Centro de Tratamiento de Violaciones de Santa Mónica (EE UU) que mueve el foco de atención de la víctima al posible agresor. Se trata de una serie de posters pensados para ser colgados en universidades y de cuya venta se obtienen fondos para el funcionamiento del centro (más información en este enlace).
La idea detrás es muy simple: la educación para prevenir las violaciones debe incluir a los hombres también. Porque hemos pasado demasiado tiempo enseñando a las mujeres a no ser violadas, y demasiado poco enseñando a los hombres a no violar.
Traducción:
La idea de que los hombres no pueden controlarse sexualmente es un mito
Richard M: “Si la chica con la que estoy ha bebido demasiado, lo dejo correr”
Brian C: “No importa hasta qué punto hayamos llegado. Si ella dice “no” quizás no me guste, pero lo respeto”
Una de cada 6 mujeres ha sido víctima de una violación o intento de violación. La violación también es cosa de hombres.
Traducción:
Cuando tus colegas hablan sobre las mujeres de forma poco respetuosa o sexista, no tienes por qué unirte a la conversación. Diles lo que piensas. Diles que no te sientes cómodo o simplemente cambia de tema. La próxima vez que empiecen a hablar de “putas” y de “zorras” y de las cosas que harían con ellas, diles que lo dejen. ¿No es eso lo que las mujeres de tu vida esperarían de ti?
Traducción:
¿Qué vas a hacer?
Tú quieres sexo, pero ella quiere esperar. Así que sigues intentándolo. Primero te dice que sí. Luego te dice que no. Si no estás seguro… detente y escucha.
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“Me ha pasado algo terrible y me siento fatal. No quiero hablar con nadie de ello, me da mucha vergüenza. No sé si ha sido una violación o no, yo le conocía de antes… No sé que hacer. ¿Debería denunciar? ¿Voy primero al hospital? ¿Pido a alguien que me acompañe? ¿Qué pasa si la gente no cree mi historia? ¿Ha sido mi culpa?
Voy a buscar información en Internet, es la manera más rápida y sencilla de enterarme y además es anónimo…”
Nos pusimos en el lugar de la persona que acaba de sufrir una agresión sexual e intenta buscar ayuda a través de Internet, la principal fuente de información para muchos. En mayo de 2012, entre las primeras posiciones del buscador Google no se encontraba ninguna web que explicase claramente cómo actuar y ofreciese información de calidad sobre las agresiones sexuales.
Lo que sí encontramos fueron cosas como estas:
1) “Un ginecólogo me ha violado”
Relato pornográfico en el que la víctima vive la agresión como algo extremadamente erótico y, sin mediar ni una sola frase, pasa a tener relaciones sexuales consentidas con el violador, con gran disfrute de ambos. Está escrito en primera persona, simulando una experiencia real.
En suma, una (relativamente literaria) manera de perpetuar el mito de que las víctimas de violación disfrutan con el acto.
2) “Me han violado y ahora no sé que camino tomar”
Una adolescente de 17 años ha sufrido agresiones sexuales por parte del novio de su madre, que vive en su misma casa. Le pregunta a Yahoo Answers, ese gran oráculo de sabiduría, qué debe hacer. Al parecer, la respuesta está en rezar mucho y buscarse un trabajo:
3) Confesiones privadas: me han violado
Un chico de 18 años pide ayuda en un foro: dos hombres le han violado a la vuelta de una fiesta. Acude al hospital y finalmente les denuncia, pero los violadores siguen acosándole. Aquí abundan los comentarios culpabilizando a la víctima o aconsejándole que se tome la justicia por su mano y a lo grande.
4) ¿Cómo puedo superar una violación de mi propio padre?
Yahoo Answers vuelve a la carga. La respuesta elegida como “mejor” se comenta sola: “amiga,recuerda que lo que te hizo tu papa lo pagara tarde o temprano,en esta vida pasamos cosas a veces muy dolorosas,pero te aconsejo que si crees en Dios perdones a tu disque padre,porque de otra manera te llenaras de odio y resentimiento…”
5) Foro Cristiano: Cómo superar una violación
Con el primer par de líneas es más que suficiente: “Si has sido víctima de violación Jesús te ayudará a a superar el trauma, nuestro señor te brindará la fortaleza que necesitas para perdonas. Es muy difícil perdonar a tu agresor pero una ves que lo hayas hecho llegara la sanidad emocional a tu vida…”
No queremos que ninguna víctima de agresión sexual vuelva a encontrarse con “consejos” como éstos. Por eso creamos la página que estás visitando ahora mismo: www.mehanviolado.com En ella podrás encontrar una información que todos deberíamos conocer: qué son las agresiones sexuales y cómo debemos actuar ante ellas. Si nos ayudas a darla a conocer, contribuirás a evitar que los mitos, los prejuicios y la desinformación hagan que una víctima de violación se avergüence de serlo.
(Nota: los links de esta entrada han sido creados con el atributo “nofollow”, para que no mejoren el posicionamiento de estas webs. Si quieres que mehanviolado.com salga en los primeros puestos de Google, puedes ayudarnos creando un enlace desde tu web o blog. Muchas gracias).